Guía
Qué es y para qué sirve el QR de tu entrada
Compraste, te llegó un cuadradito lleno de puntitos y no queda del todo claro qué es eso, si hay que imprimirlo, si sirve sin internet o si se lo podés pasar a alguien. Va la explicación completa, en criollo.
Es un número, no un dibujo
El QR de tu entrada es la versión visual de un código único. Ese código identifica a esa entrada y a ninguna otra: si compraste tres entradas, tenés tres códigos distintos, uno por persona.
Lo que el QR no tiene: tus datos de tarjeta, tu contraseña ni información sensible. Es, literalmente, el número que abre tu lugar. Por eso el diseño del cuadradito no importa: lo que vale es el código que hay adentro.
Dónde lo tenés guardado
Está en tres lugares, y conviene saberlo porque el día del evento uno de los tres siempre falla:
- En el mail de confirmación. El asunto es "Tu entrada para [nombre del evento] — ENTRÁ". El QR viene dentro del mensaje y además hay un PDF adjunto con todas las entradas de la compra.
- En la pantalla de confirmación, apenas terminás de comprar. Ahí mismo hay un botón para descargar las entradas.
- En tu perfil, en la sección Mis Tickets. Este es el original: el mail es una copia.
Un dato que resuelve la mayoría de los sustos: aunque hayas comprado como invitado, sin crear cuenta, tus entradas están en el perfil igual. Se buscan por correo electrónico, no por cuenta. Iniciás sesión con exactamente el mismo mail que pusiste al comprar y aparecen solas.
Qué pasa cuando lo escanean
Mostrás el QR, la persona de la puerta lo apunta con la cámara y en menos de un segundo pasan tres cosas:
- El sistema busca ese código.
- Chequea que sea de ese evento y que no esté cancelada ni devuelta.
- Chequea que no haya sido usada.
Si todo cierra, aparece un cartel verde con tu nombre y el tipo de entrada, y pasás. En ese mismo momento tu entrada queda marcada como usada: es de un solo uso.
Si algo no cierra, sale un cartel rojo con el motivo. El caso más frecuente es "ya utilizada", y viene con un dato clave: hace cuánto ingresó y a nombre de quién. Ese detalle es el que resuelve las discusiones en la puerta.
Por qué no conviene compartirlo
El QR se acepta una sola vez: entra el primero que lo escanea. Si mandaste la captura a un grupo "para que vean la entrada" y alguien llega antes que vos, el que se queda afuera sos vos, aunque hayas pagado.
Lo mismo al revés: si alguien te ofrece una entrada mandándote una captura de un QR, eso no es una entrada. No hay forma de saber si esa misma imagen se la mandó a otras cinco personas. Está desarrollado en la guía para comprar sin que te estafen.
Si se la pasás a otra persona, el código cambia
Si no podés ir, existe la transferencia oficial desde Mis Tickets: cargás el nombre, el mail y el teléfono de la persona, y el sistema genera un link de reclamo que le llega por mail (y que además le podés pasar vos por WhatsApp).
Cuando esa persona lo reclama iniciando sesión con ese mail, se genera un QR nuevo a su nombre y el tuyo queda invalidado en el acto. Esa es toda la gracia: la entrada no puede estar en dos manos al mismo tiempo. Si guardaste una captura del código anterior, tirala.
Dos límites a tener en cuenta: solo el mail que indicaste puede reclamarla, y el organizador puede tener las transferencias deshabilitadas en su evento.
Qué NO necesitás
- Internet en tu celular. El QR es una imagen: alcanza con que se vea. Quien necesita conexión es el teléfono que escanea, no el tuyo.
- Imprimirlo. Se muestra desde la pantalla sin problema. Igual, si tenés impresora, imprimirlo es un respaldo excelente.
- Una app. Todo funciona desde el navegador.
Cómo llegar preparado
- Descargá el PDF o sacale una captura al QR antes de salir de tu casa, y guardala en tus fotos.
- Subí el brillo de la pantalla en la fila. Un QR oscuro tarda el doble en leerse.
- Si el celular tiene protector de pantalla rayado, limpialo o llevá el PDF impreso.
- Llevá el DNI. Si tu teléfono muere, en la puerta pueden buscar tu compra por nombre, mail o DNI.
- Si comprabas para varias personas, mandá a cada una su QR, no el mismo tres veces.
Preguntas frecuentes
¿Para qué sirve el código QR de una entrada?
Es tu comprobante de acceso. Contiene un código único que identifica esa entrada y solo esa. Cuando lo escanean en la puerta, el sistema busca ese código, chequea que sea de ese evento y que no haya sido usado, y recién ahí autoriza el ingreso. No guarda tus datos de pago ni tu tarjeta: es simplemente el número que abre tu lugar.
¿Puedo mandarle a un amigo la captura del QR de mi entrada?
Podés, pero es una pésima idea. El QR se acepta una sola vez: entra el primero que lo escanea y el segundo queda afuera, sin importar quién compró. Además, en el rechazo queda registrado a nombre de quién estaba la entrada y hace cuánto ingresó. Si querés pasarle tu entrada a otra persona, usá la transferencia oficial: genera un código nuevo a su nombre e invalida el tuyo.
¿Necesito internet en el celular para que me escaneen el QR?
No. El QR es una imagen: alcanza con que se vea en la pantalla, aunque tu teléfono esté en modo avión o sin señal. Quien necesita conexión es el celular que escanea, no el tuyo. Por eso conviene tener el QR descargado o capturado antes de llegar, en vez de depender de abrir un mail en la fila con la red saturada.
Transferí mi entrada, ¿mi QR viejo sigue sirviendo?
No. Cuando la persona a la que se la transferiste reclama la entrada iniciando sesión con el correo que indicaste, se genera un código nuevo a su nombre y el tuyo queda invalidado en el mismo momento. Es intencional: es lo que evita que la misma entrada circule en dos manos. Si guardaste una captura del QR anterior, tirala: en la puerta va a dar rechazado.
¿No encontrás tu QR?
Entrá a tu perfil con el mismo mail que usaste al comprar: tus entradas están ahí aunque hayas comprado como invitado. Si igual no aparecen, escribinos.
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